25 septiembre 2016

'El día de la boda' de Marta Zurera

'El día de la boda' de Marta Zurera
Había llegado el día, 25 de Septiembre. Me puse mi mejor corbata y mi mejor esmoquin y marché para la boda. Me temblaban las manos y no podía parar de sudar. No podía creer que hubiera llegado este día, estaba muy nervioso. Sabía que iba a ser la boda más bonita de todas porque, ella era la novia más hermosa del planeta. La quería más que a nada. No podía dejar de pensar en su larga melena rubia, en sus mejillas sonrosadas, en sus labios carnosos que tanto me gustaban y, en esa media sonrisa que ponía cada vez que se ruborizaba. Me encanta. No podía haber mujer más perfecta para mí. Era mi chica, lo sabía.
Cada vez venían más invitados. Todo era precioso. Era la boda que siempre habíamos soñado los dos. Se podía apreciar hasta el atardecer en la gran explanada del jardín. Había unas elegantes sillas blancas para los invitados que estaban colocadas en el verde césped y unas preciosas luces colgadas de los árboles. El suelo camino al altar estaba repleto de pétalos blancos y, el arco, estaba cubierto de flores y algunas telas blancas transparentes. A los lados, había dos grandes floreros con rosas azules. Sus preferidas. Podía observarse las grandes vistas al mar desde el arco del altar. Todo era perfecto.
De pronto, comenzó a sonar el Canon de Pachelbel. Todos giramos nuestras miradas hacia ella. La vi a lo lejos con su vestido blanco y su ramo de flores. Que preciosa estaba y qué ganas tenía de casarme con ella. Sus ojos brillaban y su sonrisa iluminaba el lugar. Se fue acercando poco a poco al altar, me miró por un momento y enseguida apartó sus ojos de los míos. Seguía sin creerme que hubiera llegado este día porque, no me imaginaba que al final fuese a casarse con él. Tenía que ser nuestra boda, era tal cual lo habíamos planeado los dos hace tiempo.
Ojalá fuese yo quien estuviese ahí y que supiese cuánto la sigo queriendo. Aun así, se la veía tan feliz... Pero, no pude aguantarme en cuanto oí las palabras "que hable ahora o calle para siempre".

Relato enviado por Marta Zurera
Gracias Marta por enviar tu relato ;)